OBLIGACIONES DE LOS PROPIETARIOS

Como dijimos en la entrada anterior el hecho de que dispongamos de un piso o local de carácter privativo dentro de una Comunidad de Propietarios nos genera una serie de obligaciones que debemos cumplir.

En primer lugar se recoge el deber de respetar las instalaciones Comunes. Esta obligación implica que el propietario debe soportar un límite al goce libre de su propiedad privada, debiendo respetear el servicio común, o que sirve a otro propietario, evitando a su vez dañarlo. Y por otro lado fuera de su propiedad privada, no puede actuar por su cuenta en los elementos comunes.

En segundo lugar tenemos el deber de mantener en buen estado de conservación nuestro piso o local. Como propietarios estamos obligados a mantener nuestro elemento privativo (piso, local, trastero…) en buen estado de conservación, evitando perjudicar a la Comunidad y al resto de los vecinos. Por lo tanto seremos responasables de los daños que ocasionemos. De esta forma el propietario responderá tanto de los daños propios como de los que ocasionen el resto de ocupantes del piso o local (mujer, hijos…).

En tercer lugar se recoge el deber de consentir reparaciones exigidas para servicio del inmueble. Como ya señalamos en la entrada anterior, en el régimen de la propiedad horizontal se manifiesta la interdependencia de los elementos comunes y privativos, por lo que para que un piso o local pueda servir al fin para el que se adquirió tiene unos elementos privativos sujetos a los comunes y a su vez éstos están instalados o pasan por los privativos. De esta forma los propietarios deberán aceptar que su piso o local sea objeto de reparaciones para el servicio al inmueble, eso sí, la Comunidad deberá resarcir al propietario los perjuicios causados por las reparaciones.
Si el propietario se negase a permitir la entrada para que se pueda proceder a la reparación necesaria, éste deberá de indemnizar los daños y perjuicios causados a la Comunidad.

De la misma forma se recoge el deber de consentir la creación de servidumbres. Estas servidumbres deberán de ser imprescindibles, requeridas para la creación de servicios comunes de interés general, no particular, y acordarse conforme a lo establecido en la Ley de Propiedad Horizontal. Siendo necesario que el acuerdo para establecer la misma sea válidamente adoptado por la Junta. La imposición de una servidumbre conlleva el derecho del titular del predio sirviente al resarcimiento de daños y perjuicios.

A efectos de que se puedan cumplir los deberes anteriores se regula el deber de permitir la entrada a su piso o local. Si el propietario se negase a facilitar la entrada para comprobar las instalaciones, conservación o llevar a cabo las reaparaciones necesarias, se regula la posibilidad de que la Comunidad imponga esa entrada aun contra de la postura del propietario del piso o local, eso sí, de ninguna forma se puede entrar por la vía de hecho o por la fuerza, siendo necesario ejercitar las acciones legales oportunas.

Así mismo se encuentra la obligación de contribuir, con arreglo a la cuota de participación, a los gastos generales para el adecuado sostenimiento del inmueble y responsabilidades no susceptibles de individualización, así como, contribuir con arreglo a su respectiva cuota de participación, a la dotación del fondo de reserva que existirá en la comunidad de propietarios para atender las obras de conservación y reparación de la finca.

Otra de las obligaciones de los propietarios será el deber de diligencia en el uso del inmueble y en sus relaciones con los demás titulares. Esto implica un control sobre los elementos privativos, en evitación de daños y molestias a los demás propietarios y a la comunidad, y en aras a preservar las relaciones de vecindad. Así como el correcto uso y disfrute de servicios e instalaciones comunes. Esto incluye el deber de responder de las infracciones cometidas y de los daños causados.

Y por último el deber de comunicar a quien ejerza las funciones de secretario de la comunidad, por cualquier medio que permita tener constancia de su recepción, el domicilio en España a efectos de citaciones y notificaciones de toda índole relacionadas con la comunidad. Así como Comunicar a quien ejerza las funciones de secretario de la comunidad, por cualquier medio que permita tener constancia de su recepción, el cambio de titularidad de la vivienda o local.

Related posts:

Etiquetado , , .Enlace para bookmark : permalink.

Los comentarios están cerrados.